Con este artículo terminados esta serie sobre el primer enfrentamiento entre Roma y los germanos

Los germanos, sabedores de su superioridad numérica y de la fuerza de sus combatientes, enviaron emisarios a Mario para librar la batalla final, Mario fijó el encuentro el día siguiente, cerca del cruce de los ríos Po y Sesia, el mismo lugar donde Anibal derrotó por primera vez a los romanos en suelo italianos, en Vercelae.
Los cimbios comandados por su rey Boiorix, consideraron que los romanos no podrían utilizar el terreno a su favor y aceptaron.
Antes del amanecer Mario y Cátulo ya tenían formadas las legiones entre una inmensa niebla, la presencia de dos ríos creo una bruma muy espesa, sin duda Mario era conocedor de ese detalle que Boiorix ignoró, habían cedido una ventaja táctica a los romanos.
Públio Cornelio Sila  cubierto por la niebla lanzó un brutal ataque de la caballería romana sobre la caballería germana que a pesar de esperar este movimiento, fueron sorprendidos y aniquilados. Luego cargó contra la infantería y la empujó contra la infantería romana que la esperaba en perfecta formación y los aniquilaron.
El propio rey Boiorix murió en la batalla junto a 160.000 de sus guerreros. Los romanos apenas perdieron 1000 hombres. Unos 60.000 germanos fueron vendidos como esclavos y otros tantos consiguieron escapar  y fundaron la tribu de Adeuaticos, en la galia belga.
Conclusión
Esta etapa es crucial en la historia de Roma, primero porque Roma crea un ejercito profesional, el primero de la historia según el concepto que tenemos hoy. Cierto que Persia, los hititas, Mesopotamia, el antiguo Egipto y un sinfín de pueblos de la antigüedad tenían unidades profesionales en sus ejércitos, pero no tenían un ejercito enteramente profesional. Quizá los espartanos sean los primeros, pero Esparta era una sociedad guerrera, era un sistema, una forma de vida. El ejército romano creado en esta época estaba compuesto por profesionales que cobraban por sus servicios y servían a su patria, el legionario elegía su forma de vivir frente al hoplita espartano que nacía y moría en una sociedad guerrera.
Lo siguiente a destacar es la torpeza del senado romano, que hizo que sus ejércitos se unieran a sus ambiciosos generales y como ocurrió poco después lucharon incluso contra el propio senado.
Se abrió una lucha por el poder entre diferentes generales de culminó 100 años más tarde con la instauración del principado de Augusto.
El problema germano aparece aquí por primera vez, un problema endémico que afectará al imperio durante 500 años y que acabará destruyéndolo.  En realidad es la lucha entre si Europa debía ser latina o germana. Finalmente vencieron los germanos que se latinizaron y crearon el embrión de los estados actuales de este continente.
Manuel Lara, escritor apasionado de la historia. Es Diplomado en Mitología por la Universidad de Harvard en Edx, donde estudió con Gregory Nagy y la de Pensilvania en Coursera donde estudió con Peter Struck. También es diplomado en Historia por la Universidad Hebrea de Jerusalen donde estudio con el Dr Harari.
Ha escrito libros de novela histórica como Las laderas del Parnés o La morada de Tántalo, ensayos como Camino de Maratón, La última década o Cuentos cavernícolas.