Todos hemos oído hablar de La batalla de las Termopilas y de la heroica muerte de Leonidas, rey de Esparta y sus 300 espartanos.

A poco que busquéis en google encontraréis un extracto de la crónica de Heródoto. Eso esta muy bien, pero ¿Por qué un rey de Esparta fue a morir a las Termópilas?

Si lees esas páginas que ya he mencionado verás que dicen que murió por defender la libertad, por un oráculo que pronosticaba que o moría y rey de Esparta o la propia Esparta o no sé que chorradas. Una chorrada es una chorrada aunque se escribera hace 2500 años y su autor fuera Heródoto.

Los griegos del siglo V a.C. y los espartanos eran hombres como usted o como yo. Sentían y pensaban como nosotros y a ninguno se le ocurre ir a un sitio a morir, salvo que tenga algún tipo de enfermedad mental.

Leonidas en particular no había nacido para reinar. El rey era su hermano Cleómenes, personaje siniestro que hizo todo lo imaginable y lo inimaginable para salirse con la suya. Cleómenes finalmente murió en extrañas circunstancias tras una rocambolesta historia y es bastante probable que Leonidas participara en la muerte de su hermano.

Total que de la noche a la mañana, Leonidas era rey y además lo casaron con su sobrina, la hija de Cleómenes Gorgo. Rey y con una joven esposa, me parece que tenía muy pocas ganas de morir por Esparta.

No, no me veo a Leonidas dirigiéndose a las Termópilas para morir en nombre de Esparta y de la libertad.

La respuesta es simple, Leonidas no fue a morir a las Termópilas

Bueno, si no fue a morir a las Termópilas, ¿A qué fue?

Él estaba al mando de unos 7000 soldados frente a unos 150000 persas. ¿Qué otra cosa podía hacer sino ganar tiempo?

 

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Manuel Lara, escritor apasionado de la historia. Es Diplomado en Mitología por la Universidad de Harvard en Edx, donde estudió con Gregory Nagy y la de Pensilvania en Coursera donde estudió con Peter Struck. También es diplomado en Historia por la Universidad Hebrea de Jerusalen donde estudio con el Dr Harari. Ha escrito libros de novela histórica como Las laderas del Parnés o La morada de Tántalo, ensayos como Camino de Maratón, La última década o Cuentos cavernícolas.