El homo erectus fue el primer homínido que comenzó a utilizar de forma controlada el fuego.
El homo erectus desciende del homo ergaster y apareció en torno a 1,8 millones de años AC expandiéndose rápidamente por Asía y Europa. Fue una especie con relativo éxito ya que pervivió durante 1.2 millones de años . hasta el 300.000 AC conviviendo ya con el homo sapiens .Se supone que el homo sapiens desciende de esta especie, evolucionó de esta y convivió con ella hasta su extinción. El homo erectus vive en una época de transición donde pervive fauna de la era terciaria como los tigres dientes de sable y mastodontes y aparece la nueva fauna de la era glacial como los mamuts, rinocerontes lanudos, renos, etc. Era cazador, carroñero y recolector, que viajaba tras las manadas como otros predadores como hienas , lobos o leones entre otros. Homo erectus tiene los ojos blancos, como su antecesor homo ergaster, como el homo ergaster, utiliza el lenguaje y articula una primitiva sociedad, como ergaster, tiene una nariz ancha que le permite calentar el aire que respira, no jadean, sino que suda, permitiéndole realizar mejor las acciones físicas y el cuerpo ,al igual que ergaster, lo tienen desprovisto de pelo por lo que es más fácil la ventilación del cuerpo durante el ejercicio físico.
Fue el primer homínido que uso de forma controlada el fuego , este hecho ocurrió en torno a unos 500.000 años AC. Seguro que homo erectus observó las fuentes que originaban el fuego, un rayo durante una tormenta, una erupción volcánica, se percató de que podría conservarlo y transportarlo desde esas fuentes que lo generaban, para poder utilizarlo para sus fines , para calentarse con él, para asar los alimentos, para defenderse de otros predadores, para asustar a sus presas. Además, el dominio del fuego modificó sus costumbres, ya podía adentrarse en regiones frías como las europeas pues el calor de las llamas los protegería y ese mismo calor hizo que las relaciones dentro del clan fueran más intensas pues todo el clan acababa en torno a la hoguera durante las frías noches.
Recordáis lo de la llama olímpica, esa que arde en Olympia, esa tradición deriva de la costumbre griega de guardar el fuego sagrado, ese fuego que los dioses dieron a los fundadores de las polies, un rito sagrado ancestral. Cuando fundaban una nueva colonia, el fundador de esta transportaba el fuego sagrado de la metrópolis a la nueva ciudad, la metrópolis le daba la vida a su colonia. Tras la segunda guerra médica a las ciudades que medizaron, o sea, que colaboraron con los persas, se les apagó el fuego sagrado, hecho simbólico gravísimo para un griego pues el fuego sagrado estaba incluso antes que la polis, apagar el fuego era matar la polis, era apagar fuego que dieron los dioses a los hombres y estos han mantenido encendido durante milenios, de hecho, es bastante probable que esta tradición la iniciara homo erectus. Homo erectus obtuvo el fuego de un rayo que cayó sobre la tierra, los dioses le mandaron desde el cielo el fuego, y homo erectus lo guardó y transportó , siempre la misma chispa, la chispa dada por los dioses, con el paso de los milenios, el hombre descubrió como generar fuego por sus medios pero era más rápido y cómodo seguir portando la llama de los dioses, además ya era un rito y una tradición sagrada, el hombre ya no era homo erectus, este había evolucionado, pero sus creencias seguían vivas y el origen de estas se perdían en la noche de los tiempos. Cada nuevo homínido pensaba que esta tradición ancestral la inició un hombre como él mismo, de su misma especie, pero pudo no ser así, pudo ser de otra especie, pudo ser homo erectus.

En la actualidad se mantiene el rito de encender el fuego en las olimpiadas, fuego que traen de Olympia, allí se supone está el fuego sagrado, fuego que según la tradición le dio los dioses al hombre, fuego que cogió Homo Erectus hace 500.000 años, fuego que encendió otra especie distinta de la nuestra y que aun arde en nuestra tradición .


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Manuel Lara, escritor apasionado de la historia. Es Diplomado en Mitología por la Universidad de Harvard en Edx, donde estudió con Gregory Nagy y la de Pensilvania en Coursera donde estudió con Peter Struck. También es diplomado en Historia por la Universidad Hebrea de Jerusalen donde estudio con el Dr Harari. Ha escrito libros de novela histórica como Las laderas del Parnés o La morada de Tántalo, ensayos como Camino de Maratón, La última década o Cuentos cavernícolas.