El homo antecesor practicaba el canibalismo cultural, es la conclusión de un artículo publicado la revista científica ‘Current Anthropology’, firmado por varios miembros del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES).
Es un poco la confirmación de lo que era un secreto a voces, piensen por un momento que el canibalismo cultura, gastronómico o simplemente comerse a otro hombre es algo que hace nuestra especie en la actualidad, no estoy hablando de ritos religiosos africanos, quién lo desee que se dé un viajecito al amazonas y que luego comente.

Lo que sucede es que la mayoría no lo hacemos y no lo hacemos por preceptos morales que no tienen los indígenas amazónicos. Pero qué sucedió hace 800.000 años, pues eso, no existía la moral, es un concepto propio de nuestra especie, la moral, la religión, el arte y la literatura son consecuencias de la imaginación propia de nuestra especie, son efectos secundarios de esta, la imaginación no surgió para crear la religión o la literatura, la imaginación surgió para salvar a nuestra especie de su extinción hace 140.000 años.

El homo antecesor no tenía imaginación, ningún antepasado nuestro la tenía. Yo soy de la opinión que desde el homo habilis, todos los proto humanos practicaban el canibalismo cultural o gastronómico. Las tribus proto humanas explotaban los recursos alimenticios de una región y entre ellos estaban las otras tribus proto humanas.

La edad de los homo antecesor consumidos, jóvenes y niños mayoritariamente, me hace reflexionar que estas incursiones se realizaban mientras los cazadores de las tribus cazadas estaban fuera del asentamiento, me hace deducir que en un asentamiento con mujeres y niños, preferiblemente consumían a los niños.Las mujeres o bien escapaban o bien las usaban para otros fines no gastronómicos, como saciar el apetito sexual, o ambos, saciar el apetito sexual y gastronómico.

Manuel Lara, escritor apasionado de la historia. Es Diplomado en Mitología por la Universidad de Harvard en Edx, donde estudió con Gregory Nagy y la de Pensilvania en Coursera donde estudió con Peter Struck. También es diplomado en Historia por la Universidad Hebrea de Jerusalen donde estudio con el Dr Harari.
Ha escrito libros de novela histórica como Las laderas del Parnés o La morada de Tántalo, ensayos como Camino de Maratón, La última década o Cuentos cavernícolas.