El descubrimiento del fuego en la prehistoriaEl hombre descubrió el fuego hace 790.000 años, nuestro antepasado el Homo erectus fue el primero en usar y dominar el fuego según recientes estudios de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Según el Doctor Harari de la citada universidad, fue profesor mío que lo sepas, el hombre se encontraba en el centro de la escala alimenticia y el descubrir y manejar el juego le proporcionó un arma temible con la que podía cazar y defenderse de otros depredadores. Es más, le proporcionó una gran ventaja pues ya no dependía de sus toscas armas líticas para causar una devastación sin precedentes. Hasta la fecha, los grandes depredadores dependían de sus garras o sus colmillos, dependían de su fuerza. Con el fuego, un débil niño podía calcinar un bosque completo. Luego solo tendrían que recoger los restos calcinados de frutos y animales. Resultados devastadores sin esfuerzo alguno.
Este descubrimiento trajo de la mano a otro, la cocina. Nuestros antepasados pronto comprobaron que los frutos y animales calcinados eran más agradables al paladar que los crudos. Además, se incorporaron a nuestra dieta frutos que sin tostar no eran comestibles, los alimentos cocinados también eliminaban muchas bacterias perjudícales por lo hubo menos muertes por infecciones entre nuestros antepasados.
Pero lo más importante fue que los alimentos cocinados eran más digeribles por lo que nuestros antepasados pasaban menos tiempo comiendo. Al ser más digeribles los alimentos cocinados el tamaño del intestino de nuestros ancestros se redujo y nuestro organismo por lo tanto gastaba mucha menos energía en la digestión. Con el fuego nuestros antepasados conseguían más alimentos y con el fuego nuestros antepasados gastaban menos energía en digerirlo.

¿Qué hicimos con tanta energía sobrante?
Se desarrolló el cerebro, el homo erectus, el descubridor del invento, tenía una capacidad craneal de 850 cm3 y su descendiente el hombre de Neandertal, 1600 cm3, casi el doble que el homo erectus. Por cierto, nosotros tenemos una capacidad craneal de 1400 cm3, menos que los neandertales y es más que probable que tengamos mucho que ver en su extinción. Un celebro más grande no les libró de la extinción.
El fuego es sin lugar a duda una pieza clave en nuestra evolución.

 

Bibliografía:

De animales a Dioses, Isbn 978-8499924212, editorial Debate de YUVAL NOAH HARARI
http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_erectus
http://en.wikipedia.org/wiki/Neanderthal
http://www.reuters.com/article/2008/10/26/us-science-fire-idUSTRE49P23S20081026

Manuel Lara, escritor apasionado de la historia. Es Diplomado en Mitología por la Universidad de Harvard en Edx, donde estudió con Gregory Nagy y la de Pensilvania en Coursera donde estudió con Peter Struck. También es diplomado en Historia por la Universidad Hebrea de Jerusalen donde estudio con el Dr Harari. Ha escrito libros de novela histórica como Las laderas del Parnés o La morada de Tántalo, ensayos como Camino de Maratón, La última década o Cuentos cavernícolas.